Hoy se cumplen 9 años del octavo terremoto más grande de la humanidad

El movimiento telúrico dejó un saldo de 523 muerto, 24 desaparecidos y más de 800 mil damnificados.
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Publicado por: Jean Muñoz

Eran las 3:34 horas de la madrugada del 27 de febrero de 2010, cuando un violento sismo despertó a millones de chilenos, mientras que otros madrugaban viendo el Festival de Internacional de la Canción de Viña Del Mar.

El terremoto 8,8 en la escala de Richter azotó la zona central y sur. Además de un posterior tsunami que tras una serie de errores comunicacionales, dejó un saldo de 523 muerto, 24 desaparecidos y más de 800 mil damnificados.

El movimiento telúrico que fue provocado por el desplazamiento de la placa de Nazca bajo la Sudamericana, fue 31 veces más fuerte y liberó cerca de 178 veces más energía que el terremoto de Haití, que había ocurrido el mes anterior. Además según científicos, el terromoto fue energéticamente proporcional a 800 mil bombas atómicas

En la Región del Biobío, hubo daños en infraestructura -puentes y caminos- en la capital penquista así como un grave incendio en la Universidad de Concepción. En Talcahuano, en tanto, el tsunami produjo severos perjuicios en los astilleros de Asmar y la base naval, y también en edificios comerciales y viviendas.

En la costa regional la catástrofe significó la destrucción casi total de Dichato, Tirúa, Lota y Coronel dejando también en mal estado a ciudades del interior del país como Chillán, Curicó y Talca.

En la Región de O'Higgins, 130 mil personas quedaron sin vivienda, mientras que en la Metropolitana hubo 38 fallecidos, siendo el casco histórico de la ciudad de Santiago lo más afectado, principalmente el barrio Brasil y el barrio Yungay.

El terremoto también provocó importantes problemas en la seguridad pública, específicamente por saqueos al comercio, sobre todo en Concepción, por lo que, al día siguiente del desastre, la entonces presidenta Michelle Bachelet decretó "estado de excepción constitucional de catástrofe" para el Maule y el Biobío, lo que significaba la entrada de los militares para restablecer el orden.

También se estableció un toque de queda, medida que no se decretaba desde la dictadura militar finalizada en 1990.

Respecto de la fallida alerta de tsunami, que dejó 104 muertos, seis personas fueron imputadas: el ex subsecretario del Interior Patricio Rosende; la ex directora de la Onemi Carmen Fernández; el ex jefe de turno Johazziel Jamett; el director del SHOA Mariano Rojas; y sus asesores Andrés Enríquez y Mario Andina.

Ninguno de los imputados fue condenado, debido a que la Corte de Apelaciones, en abril del 2016, determinó la suspensión condicional del proceso, por lo que debieron pagar una indemnización de 235 millones de pesos en tres cuotas a los familiares de las víctimas del tsunami.

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