Fotografía: Archivo
Publicado por: Luis Alberto Cabello Garrido
La información es de:
  • Una familia de Curicó realizó una denuncia pública sobre su mala experiencia durante el fin de semana, en el que planificaron un viaje hasta la playa de Iloca que realizaron a bordo del bus de una empresa local, la que se instaló recientemente y que ofrece recorridos hasta el balneario.


    La afectada, quien se identificó como Carolina, relató dos situaciones vividas mientras se trasladaba hacia la costa en el vehículo de Curitour. En la ida, éste sufrió un desperfecto en el motor, quedando sus  pasajeros a la deriva en el Puente de Rauco.

    Posteriormente, cuando iba de regreso a Curicó, a la máquina de la misma empresa se le cortaron sus frenos a la altura de Tricao, debiendo hacer trasbordo a un minibús Andrea.

    Tras escuchar el testimonio, el dueño de Curitour, Pablo Bravo, respondió a las acusaciones y señaló que, efectivamente, durante la jornada de este domingo uno de sus buses experimentó una fatiga de material en el sector de Majadilla, pero negó que se le hayan cortado los frenos.

    Además, el empresario aseguró que todas sus máquinas de los años 2001, 2008 y 2010, cuentan con su revisión técnica al día y que el problema ocurrido le puede suceder a cualquier vehículo, aunque sea nuevo.

    Notificado de esta situación, el seremi de Transporte, Carlos Palacios, anunció que fiscalizará a la empresa y se obtendrá una respuesta en un plazo de 10 días. Además, señaló que varias plantas de revisión técnica no cumplen con su responsabilidad, lo que deriva en este tipo de hechos.