En el último tiempo es posible apreciar un aumento de población migrante en Chile, provenientes principalmente de países vecinos.

A raíz de esto resulta necesario establecer nuevos desafíos en el ámbito político y social que se ajusten eficazmente a la nueva población chilena.

En nuestro país aún no existe claridad sobre políticas migratorias y sobre cómo  establecer comunicación con personas que emplean otros idiomas, es por ello que al momento de establecer coordinación entre agentes públicos, sociedad civil y población migrante se genera vulneración de derechos por no tener claridad sobre  normativa actual  y mecanismos de acción.

Según el departamento de extranjería y migración, un 2,8% de la población residente en el país es extranjera, según informe del año 2016 y a la fecha se puede afirmar que esta cifra ha aumentado considerablemente.

Por lo mencionado anteriormente se hace indispensable informar y proporcionar herramientas y mecanismos para tratar este fenómeno desde el sector público y también desde la población civil, para resguardar tanto los derechos de la población extranjera, como también de la población nacional.

El objetivo es esclarecer esta temática para que se adopte a las necesidades de la población  y se prepare para este cambio social, que se espera que siga en aumento, ya que nuestro país es quien concentra la mayor cantidad de población migrante en el territorio latinoamericano, principalmente por estabilidad económica y política, la cual no resulta perfecta, pero si optima en comparación a otros países latinoamericanos.

Actualmente los extranjeros visualizan Chile como una oportunidad laboral y económica que no poseen en sus países de origen. Esto ha generado un sinfín de especulaciones y mitos infundados, ante los cuales el más empleado es que “los extranjeros vienen a quitarle el trabajo a los chilenos”.

Esto no posee ningún estudio que lo respalde, sin embargo la legislación chilena en su código del trabajo establece que un 85% de los trabajadores de una empresa debe ser de nacionalidad chilena. De este modo solo un 15% de los puestos de trabajo pueden ser usados por extranjeros.

Esto actúa como una legislación proteccionista de los derechos laborales de la población chilena, lo cual elimina el mito mencionado anteriormente.

 

Angélica Álvarez Navarro

Estudiante

Servicio social