Celebración en grande tendrá abuelita de Duao que cumple cien años

Su familia preparó con alegría la celebración de este destacado cumple años.
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Publicado por: Luis Alberto Rivera

Este sábado una de las abuelitas más longevas de la costa curicana estará cumpliendo cien años de vida y sus seres queridos, entre nietos, biznietos, tataranietos, hermanas, sobrinas y parientes en general, le están preparando una gran fiesta para celebrar este importante acontecimiento.

Se trata de Rosa Aurora Correa Veliz, nacida el 28 de julio de 1918 en la localidad de Duao, cerca de Iloca, comuna de Licantén.

A su edad, posee una extraordinaria memoria para recordar los momentos más importantes de su vida.

VLN Radio llegó a Duao, donde pudimos conocer personalmente a Rosa Aurora, quién con una especial sonrisa que caracteriza a las abuelitas cariñosas, nos recibió y luego nos invitó a pasar a su casa.

Su lucidez nos sorprendió desde el primer momento. “Estoy bien de mi mente y de todo, buena para comer, no me hace nada mal, me valgo sola en las tareas domésticas, me siento bien”, fueron sus primeras palabras.

Con su buena memoria, recordó cómo fue Iloca a principios del siglo pasado cuando sólo había una iglesia y un almacén. Los lugareños se movilizaban en carretas o a caballo y se dedicaban exclusivamente a la agricultura porque la pesca artesanal no era conocida. “había una iglesia donde íbamos a misa los domingos, un solo negocito donde se compraba  la yerba mate, el azúcar y las velas -que era lo que se necesitaba en ese tiempo-, también un restaurant y el Hotel Iloca donde llegaban los veraneantes, no había nada más”, comenta.

“La gente se dedicaba a la agricultura y a la crianza de animales para subsistir, porque la pesca era desconocida y sólo algunos se animaban a realizar esta faena, pero desde las rocas, con una picana larga. Cuando queríamos comer pescado teníamos que ir a La Pesca, ahí sacaban uno que otro robalito, pero nadie se atrevía a meterse al mar. Lo que sí había en abundancia eran machas, se formaban interminables bancos que la gente aprovechaba”.

La abuelita Rosa Aurora-quien es llamada por su segundo nombre-,  también tiene memoria de su época escolar. “Cuando tenía 5 años-en 1923-, estudiaba en la Escuela de La Patagüilla de Pichibudis, era el único colegio que existía, y solo hasta tercero básico, no había más y la profesora nos enseñaba con el libro El Ojo. Como la escuela quedaba lejos, acortábamos camino por  el cerro del fundo Duao y  el propietario era muy mañoso porque según él le pisábamos las siembras y nos ahuyentaba con unos tremendos perros, les teníamos miedo y pasábamos calladitas para que no nos escucharan”, recuerda sonriendo.

A los 22 años de edad-en 1940-, Rosa Aurora viajó a Santiago para desempeñarse como ama de casa en la residencia de un destacado médico. Allí trabajó por cerca de 70 años y tuvo la dicha de criar y cuidar a los hijos y nietos del cirujano.

Su prolongada vida la atribuye en parte, a los buenos tratos y atenciones que allí recibió y donde fue considerada como parte de la familia de apellido Wados.

Después del terremoto de 2010 y con 92 años sobre sus espaldas, Rosa Aurora regresó a Duao para realizar las gestiones que le permitieron obtener una vivienda, debido a que la antigua casona donde nació y que pertenecía a sus padres, resultó destruida  con el sismo. “Estoy feliz en esta nueva casa porque mis parientes cercanos viven en los alrededores y me siento muy bien acompañada con ellos”.

Este sábado 28 de julio, día en que la abuelita Rosa Aurora Correa Veliz cumple 100 años, estará rodeada de sus seres más queridos, quienes desean festejarla como se lo merece y a la vez reconocer en ella, la virtud de una grandiosa mujer que ha sido premiada por Dios, otorgándole una prolongada vida.

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