Amplían detención de clan familiar dedicados al microtráfico en Licantén

José Lucena

José Lucena


En calidad de detenidos ampliados hasta el mediodía del próximo viernes quedaron siete de los ocho imputados en el caso del clan familiar que fue descubierto por la PDI traficando marihuana y cocaína en la comuna de Licantén.

La particularidad de esta diligencia es que todo el grupo de detenidos guardan lazos sanguíneos con la niña que fue sustraída en febrero pasado por el autodenominado “Zorro salvaje de Licantén”, José Navarro.

Las detenciones se desarrollaron durante la tarde noche del  martes   en las residencias de estos familiares en Quelmen y en la localidad de Rancura, donde tres de los imputados fueron capturados en situación de flagrancia y el resto se debió pedir una orden judicial  al magistrado del tribunal de garantía de Licantén.

Llevados a la audiencia de control de detención, el juez garantista Marcial Taborga consideró la detención ajustada a derecho y conminó a los medios de comunicación a no revelar los rostros y las identidades de los detenidos, de lo contario, amenazó con abrir  una investigación por desacato.

Por ello es que obedeciendo la norma judicial, solo se puede  informar que los presuntos traficantes detenidos, son una pareja de adultos mayores que corresponden a los abuelos maternos de la niña presuntamente secuestrada en Licantén, además de sus tíos que presentan diversos oficios como trabajadores agrícolas, dueñas de casas, un comerciante de supermercado y hasta un técnico forestal.

Atendido que el fiscal a cargo de la investigación Mauricio Richards no contaba con todos los antecedentes para formalizar al grupo familiar de narcos, pidió ampliar el plazo de detención hasta el  viernes venidero. En lo  puntual, el persecutor necesita tener a la vista el informe de operatividad de una escopeta que fue hallada en posesión de uno de los detenidos y solo a partir de esa pericia, Richards estará en condición de formalizar y pedir cautelares para el grupo de detenidos.

En la misma audiencia se pidió suspender el procedimiento para una de las detenidas en esta diligencia antidrogas de Licantén, tratándose de mujer la cual presentó una credencial del registro  civil e identificación donde se certifica que posee una discapacidad mental de un 67 %, por cuando su defensa alegó inimputabilidad  dada su enajenación metal, pidiéndose informes más acabados al hospital siquiátrico José Horwitz de Santiago.

Por lo anterior, la imputada de iniciales  J. E. V. H  quedó en libertad inmediata, no  así el resto de parientes que fueron conducidos hasta las cárceles de Curicó y San Clemente, para los varones y mujeres respectivamente.

En Licantén se supo de la cantidad de la droga incautada en esta diligencia hecha por los detectives curicanos, tratándose de 126, 8  gramos de cocaína pura y 8 kilos de marihuana hallada en el entretecho, y la cocina de estos familiares que venían siendo  investigados desde noviembre del año pasado, según reconoció el fiscal regional Mauricio Richards.

Más temprano, a la llegada de los imputados al tribunal de garantía  de la zona costera hablamos con Avelina Navarro, hermana del denominado secuestrador de Licantén, quien sigue manteniendo la inocencia de su familiar quien será reformalizado por abuso sexual de la menor de 11  años, justo el próximo día viernes, coincidente  con la formalización del  grupo de presuntos traficantes de la zona del Quelmen.

A todo este tema judicial que se discutió durante la jornada en Licantén se sumó una denuncia recibida por el diputado de la zona  Celso Morales, quien habló de un “consumo desatado de drogas”  en esa comuna, que no solo está afectando a los jóvenes, sino que esto está siendo el punto central para la distribución de esta droga para diversos sectores de la  zona costera, incluso  con una  red de Santiago que actúan como proveedores, por lo que pedirá los informes, acusó el legislador.

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